viernes, 1 de abril de 2011

Empezamos mes

Estaba deseando que llegase hoy. Ayer lo hablaba con una pequeña personita... ¿Por qué quería que llegase hoy?

Porque era viernes y me esperaba toda una tarde a tu lado, sin nada en lo que pensar y sin nada que hacer. Porque el mes de marzo había sido una puta mierda, y yo solo estaba esperando que abril empezase por todo lo alto y siendo genial.
Porque creía que todos los malos rollos habían quedado atrás...

Pero el día de hoy ha sido otra puta mierda, para seguir en la línea de todos los demás.

Te has dormido dejando el puto coche al sol pese a que sabías que no quería estar ahí. Has pasado de mi. Me he cabreado. Te has cabreado. Hemos discutido. Te he pedido que me llevases a casa. Has llegado a mi portal, me he bajado y te has ido.

Creo que es la primera vez en más de 5 meses que veo reflejándose en el cristal del portal como te vas sin decir adiós. Sin mirarme. Sin contar conmigo los pasos que separan el coche del portal.

He entrado en el portal. He subido las escaleras. Y he estado a punto de volver a salir. A gritarte que por favor no te fueses. Y no lo he hecho.

He llegado a casa. He discutido con todo el mundo y me he encerrado en la habitación. He seguido discutiendo contigo por el móvil. Hasta que a la hora y pico, no podía más y me he ido de casa.

¿Y dónde he ido?

Donde siempre me lleva el cuerpo cuando estoy mal: a ese parque debajo de tu casa. He intentado hablar contigo, y hemos seguido discutiendo. Hasta que te he dicho dónde estaba. Y me has dicho que no ibas a bajar porque no querías discutir. Te he dicho que no quería discutir, que solo quería verte.

He estado esperando en ese banco. Llorando. Y esperando verte aparecer. Y han pasado los minutos. Uno tras otro. Tic.. Tac... Tic... Tac... Más de una hora he visto avanzar el reloj.

Te he preguntado si ibas a bajar, y me has dicho que no te apetecía porque no te gusta que te toreen. Según he leído eso en la pantalla de mi móvil, me he secado las lágrimas. Me he recogido el pelo. He cogido mi mochila. Me he levantado y he vuelto a andar hacia mi casa. Y te lo he dicho: "Me voy, al menos lo intenté".

Y según he dejado atrás tu calle, vuelve a sonar mi móvil. Que te estás vistiendo.

No cariño, no merece la pena. No lo hagas porque sientes remordimientos. No lo hagas porque te doy pena. Si hubieses bajado porque de verdad querías hacerlo, lo habrías hecho a lo largo de todo el tiempo que sabes que he estado abajo, esperándote. No habrías esperado al momento en el que he dicho que me iba.

No puedo pretender que mi vida sea una película romántica americana. No puedo pretender que las discusiones se arreglen con un beso bajo la lluvia. Con un abrazo entre la gente o haciendo el amor. La vida no es tan bonita como a mí me gustaría que fuese.

Los errores marcan, no se olvidan. Al menos en los demás...

Debo aprender a no ser más una princesa de Disney. A no ser tan jodidamente gilipollas y perder el culo por mi príncipe. Porque el príncipe no lo hará por mi. 

Asúmelo Andrea!!!!!!!!!