domingo, 12 de junio de 2011

Come back

Hoy he descubierto que hay más gente que me leía de la que imaginaba. Y me lo ha tenido que decir el señor Piedrahita... ese rey que tanto me hace sonreír aunque tenga el día torcido... que estuve desaparecida y del mundo y me tenga que decir que incluso llegaron a preguntar por mi en su blog... Gracias jovenzuelo por hacerme sonreír hoy. Por hacerte mil fotos conmigo y por ese abrazo que me has dado.

Y tú cariño pensabas que cerraba el blog porque no quería que me leyeses... qué equivocado estás, amor.

Dejé de escribir porque estaba ocupada terminando mi carrera. A día de hoy, he aprobado (por fin) todas las asignaturas de esa Ingeniería Informática (software) que ha sido mi vida durante los últimos 5 años. Apenas tengo 23 años y ya tengo una carrera en el bolsillo. En septiembre leeré mi proyecto, y seré INGENIERA.

Si tuviese que hacer un resumen de los últimos meses, hablaría de todas las tardes en las que he estado cabreada, deprimida, agobiada y cansada; cuando los exámenes y el trabajo me quitaban la vida, el sueño y las ganas de levantarme cada día, y estabas tú ahí para hacerme seguir adelante.

Pero hablaría también de aquellas, en las que al terminar por fin exámenes y clases, no hemos hecho nada mas que comernos a besos. En las que ir a algún parque, a comer sándwiches de Rodilla mientras mirábamos nubes era lo más bonito que existía.

Hablaría de las tardes en las que como no había tiempo de nada, teníamos que conformarnos con sentarnos en tu coche, en "nuestra esquinita, nuestro rincón" a comer palmeras de chocolate (tú chocolate negro, yo chocolate blanco) a hablar de todo y no hablar de nada.

Hablaría de todos los regalos que nos hemos hecho. De todos los cubos de Rubik nuevos que tenemos. De todas las canciones que he bailado en tu coche haciendo el tonto mientras íbamos a tu otra casita, a hacer el amor hasta caer rendidos.

Hablaría de las tarrinas de helado de Cheesecake de Mercadona que nos hemos comido a medias. Hablaría de todas las veces que me has cogido en brazos mientras te abrazo y te digo al oído que te amo. Hablaría de todas las veces que has ido a buscarme al trabajo, y de ahí nos hemos ido al Foster's Hollywood a comer patatas con queso y beicon.

Hablaría de todo lo que has hecho por mi cuando he querido ir a comprar ropa, o sandalias, o cualquiera de mis múltiples caprichos, como ese vestido que no te gustaba y ahora dices que me hace estar espléndida.

Hablaría de cómo te hice daño. De cómo perdí tu confianza. De todas las cosas que he hecho mal y día a día intento remediar

Hablaría de esas púas azules de guitarra que te he regalado por todas esas canciones que has tocado para mi. De todas esas pulseras que me has regalado. De esos llaveros que compré, que nos recuerdan cómo empezó todo.

Pero hablaría también de todas las veces que has llegado tarde cuando hemos quedado. Todas las veces que me he vuelto loca llamándote porque te habías dormido. Hablaría de todas las veces que me he cabreado y me he ido enfadada a mi casa por tu puto tabaco

Hablaría de las ganas que tenía de hacerme fotos en la vía del tren para estrenar mi cámara. De lo ilusionada que estaba por ir al museo del Ferrocarril a hacer fotos con mi cámara nueva. Y de como me jodiste todas las ilusiones durmiéndote incluso cuando estaba en tu casa, con la cara larga y cabreada y pidiéndote irnos ya.

Hablaría de cómo me has jodido hoy. De que llevo toda la semana diciéndote que estoy deseando que llegue el sábado para ver a Piedrahita. Que me digas que llevas ni se sabe el tiempo buscando para regalarme "Diario de una pulga", y que está agotado. Que me ayudes a localizarlo, que me digas que me lo quieres regalar tú, que te hace ilusión.... y me dejes tirada. Te he llamado por la mañana, te habías dormido. Te he vuelto a llamar a los 15 minutos para asegurarme de que estabas levantado, porque no te creía, y me has dicho que estabas ya haciendo cosillas. De como a los 15 minutos me has confesado que te habías dormido.

Me he cabreado y te he dicho que me iba subiendo con mi hermano. Que estaba hasta los cojones de que te sudase la polla y de que te durmieses y me dejases tirada, que ya sabías dónde iba a estar; caseta 66. Que cuando te saliese de la polla subieses...

Hablaría de como estaba en la caseta esperando verte aparecer con esa sonrisa tuya. Y hablaría de como he visto como has sudado de mi. De cómo he disfrutado ese momento sin ti. De cómo me he tenido que comprar yo mi libro, porque tú no estabas ahí para regalármelo. De cómo he tenido que tener buena cara cuando lo que me apetecía era darme la vuelta y bajarme a mi casa a llorar.

Hablaría de los días en los que he sido jodidamente feliz y segura de que mi vida está a tu lado. De las mil veces que hemos hecho el amor, de las veces que nos han pillado en tu casa y hemos tenido que vestirnos a toda velocidad. Hablaría de todo lo que he disfrutado contigo, en todos los sentidos...

Y hablaría de todas las dudas que tengo cuando, como hoy, veo que es imposible que esto mejore.

Como se puede apreciar... sigo viva.