Me la juegas el sábado.
Me pides perdón, la misma historia de siempre, bla bla bla
Soy gilipollas. Te creo.
Llega el domingo. Vuelves a liarla.
Me pides perdón, la misma historia de siempre, bla bla bla
Soy gilipollas. Te creo.
Hoy es lunes. Vuelves a tomarme por gilipollas.
Hoy no te molestes en pedirme perdón.
Hoy, he aprendido.
Hoy, no quiero "hacer más planes contigo".
Prefiero hacer mis horarios y planificar mis cosas yo sola. Así no me dejas tirada.
Ahora ya puedes dedicarte las tardes a dormir plácidamente.
Bueno, eso ya lo haces.