Gracias por arreglarlo todo... de nuevo
Porque el plan de los domingos siempre parece ser un coñazo, y siempre es el mejor:
aparcar el coche en cualquier lado, poner música, tirarnos uno encima del otro,
dejar que se empañen los cristales... y hablar de todo, sin hablar de nada
Vámonos a las Vegas, que quiero casarme contigo
