lunes, 14 de marzo de 2011

La mente en blanco...

Me has pedido mil veces que me relaje, que no me castigue, 
que sea fuerte y confíe en ti. 

Que siempre tendrás tu mano tendida hacia mi, 
que siempre estarás ahí para ayudarme, 
aunque ahora mismo nos separen 1.700 km.

Y yo quiero creerte. 
Quiero agarrarme a ti y seguir adelante. 
Pero no estás... 

Pero cariño... ¿no te das cuenta de que no pretendo castigarme?
Que si estoy así, no es adrede. 
Las arcadas me vienen solas, 
ni siquiera tengo que esforzarme en vomitar...

Anoche me hiciste sentir mejor. 
Pude soltar todo lo que llevaba dentro,
que como dije en la entrada anterior... lo necesitaba.

Pero me levanto por la mañana, 
y ese rato en que me sentía  mejor, 
se me antoja lejano.
Se me antoja un sueño. 

Porque sigo encontrándome mal, 
porque vuelvo a tener las ganas de llorar 
y me vuelven a faltar las fuerzas.


Esta noche no estarás. Y no te culpo, espero que te lo pases genial, porque día a día, poquito a poco... confío más en ti. Pero que no estés, implica que no tendré esa "inyección" de ánimos que anoche llegó incluso a hacerme sentir mejor... Esta noche, se que volveré a dormirme llorando.

Llevo 4 días sin verte y estoy destrozada. Quedan otros 4, y no sé que va a ser de mi.

Te prometí no volver a vomitar, pero según he salido por la puerta de mi casa he parado a comprar tabaco. ¿Qué cojones estás haciendo Andrea? prff... me odio. Me doy asco. Me siento orgullosa de que lo has dejado y voy y me pongo a fumar yo. Soy estúpida. Soy jodidamente estúpida. 

Más que avanzar, voy para atrás, parece que voy deshaciendo el camino que he andado hasta aquí... Pero la ansiedad me está pudiendo. Siento que me falta el aire...

Y enciendo un cigarro, cierro los ojos, y a pesar de lo mal que me siento por lo que estoy haciendo... débilmente sonrío.

De repente me vienen a la cabeza un sin fin de imágenes... el primer cigarro que te acompañé a fumar abajo del bloque 4, los cigarros a medias en mi terraza, después de hacer el amor, metiéndonos mano... los cigarros en tu habitación. Todo lo que hemos fumado a medias.... 

Cómo no voy a sonreír?? Pienso en lo jodidamente feliz que era, las sonrisas que te regalaba, no tenía miedo a nada, me sentía completa a tu lado... Pero me veo ahora, fumando sola. No puedo evitar recorrer con la vista todos los coches que están aparcados buscando el tuyo. Aunque sé que no estarás. Busco esa combinación GVB que sé que no encontraré. Y se me cae una lágrima. Y entro al pasillo de abajo de la universidad.

Y veo a esa compañera que tenemos, que me dice que tengo mala cara. Le digo que es que estoy con gripe, y me pregunta que si no estoy muy delgada ya, que cuánto he perdido ya. Le digo que 9 kilos, pero que ya lo he dejado, que no voy a adelgazar más. Y me aguanto las ganas de decirle: no, no estoy muy delgada....

Y subo a clase y me siento con "A". Atendemos y vamos comentando la clase. Hasta que llega el final... "me bajo a fumar un piti, te vienes???" y "A" se baja conmigo... "qué haces fumando?? notas su ausencia eeeeh...!!!!" intento sonreír por no echarme a llorar "no te preocupes, seguro que él también se está fumando algún que otro piti con "R" no??" no "A"... no lo creo. Porque confío en él, y quiero pensar que no lo estará haciendo. Confío en que no es tan gilipollas como lo soy yo. Me preguntas por él, por "R", por qué están haciendo, por cómo les va... y como puedo te voy contestando, porque no tengo ganas de hablar de eso.

"Venga no te preocupes, que cuando te quieras dar cuenta ya está de vuelta..." No, llevo 4 días dándome cuenta de que no está, y aún no va a estar... aún queda mucho...